miércoles, 18 de junio de 2014

Cheesecake de Baileys.



¿Qué pensabais? ¿Que me iba a conformar sólo con un postre de Baileys?
 
¿Cómo iba a poder soportarlo??
 
Esa botella de Baileys en el mueble bar, pidiéndome a gritos cada vez que lo abría:
 

¡Gástame!!
 
¡Úsame!!
 
¡Haz algo conmigo!!!!
 
Y claro, no me ha quedado más remedio. O eso o bebérmela (y hasta ahí de momento no he llegado).
 

Así que me fui al blog de Almita, que a parte de compartir gustos reposteros con ella, también comparto algún que otro gusto alcohólico.
 
En cuanto lo vi, lo supe: con este cheesecake voy a perder el sentido, la cabeza y... ¡mi talla de pantalón!!

 
Menos mal, que aún me queda algo de prudencia y me rodeé de mis buenas amigas (que también comparten diversos gustos conmigo) para que me ayudaran con este manjar...
 
Es como dice Alma, y tiene tooooda la razón, B R U T A L.
 

Forramos la base de un molde de 18 cm con papel vegetal y engrasamos las paredes. Precalentamos el horno a 180º C.

  
Para la base de galletas:
 
-100 g de galletas Digestive.
- 50 g de mantequilla.
- 1 cucharada de azúcar.
 
Trituramos las galleta y le añadimos el azúcar y la mantequilla derretida. Mezclamos todo bien y forramos la base del molde con la mezcla. Aplastamos bien con una cuchara y reservamos en la nevera. 

 
Para el relleno:

- 400 g de queso philadelfia.
- 80 g de azúcar.
- 1,5 cucharadas de harina.
- 2 huevos.
- 30 ml de nata.
- 60 ml de Baileys.
 
Batimos el queso con el azúcar y la harina. Incorporamos los huevos uno a uno. A continuación la nata y el Baileys.
 
Metemos en el horno 15 minutos a 180º. Pasado este tiempo bajamos el horno a 120º y lo dejamos 60/70 minutos.
 
Dejamos enfriar completamente y metemos en la nevera al menos 6 horas. Desmoldamos.
 
Para el ganache de Baileys:
 
- 100 g de chocolate negro con más del 70% de cacao.
- 100 ml de Baileys.
 
Troceamos el chocolate en un bol. Calentamos el Baileys y se lo echamos por encima.
Removemos bien hasta que esté completamente disuelto y reservamos en la nevera hasta el día siguiente.
 

Ponemos el ganache por encima del cheesecake y ¡devoramos con desenfreno!


Besazos a mogollón:
 
Eva.

miércoles, 11 de junio de 2014

Oreo gigantesca!!!


¡Si señor!! ¡¡¡¡Ueeeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!!.
 
Y es que, de tal palo tal astilla, y os cuento por que; este fin de semana tenemos sarao en casa (que raro verdad) hacen fiesta taurina en la calle, y justo pasa por debajo de nuestro balcón, y oye, nosotros no es que seamos muy toreros la verdad, pero si nos dan una excusa para juntar a un puñado de amigos, pues la aprovechamos...
 
El puñado de amigos, viene acompañado, por un puñadito de niños claro, así que para pedir asesoramiento para el postre, me dirijí directamente a los míos, y ganó la señorita Claudia por goleada; ¡mami haz una galleta gigantesca!! como la cookie gigante pero de oreo.
 
¡Toma ya! ¡ole mi niña! anda que es tonta. Así que me puse a buscar recetitas y me quede con la de la receta de la felicidad, que es un blog que me chifla.
 

He de decir, que sale un galletón enoooorme.
 
Para cada tapa de galletón:
 
-  320 gr de harina normal.
- 60 gr de cacao puro en polvo.
- 1 1/2 cucharadita de té de levadura química.
- 1 cucharadita de té de bicarbonato.
- 1 cucharadita de sal.
- 225 gr de mantequilla a temperatura ambiente.
- 140 gr de azúcar moreno.
- 200 gr de azúcar normal.
- 2 huevos grandes.
- Una ramita de vainilla.
 
Precalentamos el horno a 170º y preparamos el molde, que al menos tiene que medir 24 cm de diámetro.
 
En un bol mezclamos bien la mantequilla con los azúcares. Agregamos los huevos uno a uno y la vainilla. Mezclamos el resto de ingredientes y listo.
 
Metemos en el horno unos 20 minutos.
 
Para el relleno:
 
- 400 ml de nata con más del 35% de materia grasa.
- 1 ramita de vainilla.
- Azúcar glas al gusto.
 
Montamos la nata con la vainilla y listo.
 
Ya veis que es una receta muy sencilla, lo más difícil es poner las dos partes del bizcocho sin que se nos rompa. Para ello hay que dejar enfriar muy, muy bien antes de manipularlos.
 
Para rellenarla yo usé la manga pastelera pero si no tenéis podéis hacerlo con una cuchara y alisar con la espátula.
 
Espero que os haya gustado, ¡fácil, buena y para toda la familia!.
 
Besazos a mogollón:

Eva



domingo, 1 de junio de 2014

Layer cake de chocolate y frutos rojos.



Que sí, que ya lo sé: que estamos en plena operación bikini....
Si, vale. Pero, total, un poquito de chocolate (porque los frutos rojos no cuentan, que son frutos...) no nos va a hacer daño; al contrario, nos va a hacer muuuuucho bien.
 

El chocolate nos pone de buen humor, nos da alegría, felicidad... En fin, que son todo ventajas. Sin abusar, eso si, porque si no lo que nos va a dar es un pandero como una carpa de circo... Pero oye, que una vez a la semana darse un capricho de estos, pues tenía que ser obligado, la verdad.
 

Esta vez he juntado mis dos pasiones: el chocolate y los frutos rojos.
 
He de confesar que.... ¡me daba miedo hacer esta tarta por si me la comía entera! ¡Me daba  miedo  mientras la preparaba por si me la comía cruda!! ¡Me daba miedo mientras la montaba por si no llegaba a casa de mi madre!! Y ,sobretodo, sobretodo... ¡me daba miedo que acabara, enterita, en la parte inferior de mi bikini!!!

 
Pero lo he conseguido, llegó sana y salva a la sobremesa del domingo.  Y ahí sí que sí, ni bikini ni leches. Ahí me zampé mi trozo de tarta de chocolate y frutos rojos que tanto deseaba desde que empecé a hacerla... ¡Y mereció la pena esperar!!
 
¡Está tremenda!!!! Así que vamos con la receta:
  

Para el bizcocho:

- 100 g de chocolate negro.
- 250 g de harina.
- 1/2 sobre de levadura en polvo.
- 1 cucharadita de sal.
- 250 g de azúcar moreno.
- 125 ml de aceite de girasol.
- 250 ml de nata con más del 35% de materia grasa.
- 2 huevos batidos.
- 1 cucharadita de extracto de vainilla.
- 2 botes de frutos rojos en conserva (600ml).
- 2 cucharadas de mermelada de frutos rojos.
 
Untamos con aceite dos moldes de 23 cm (yo usé dos de 18 y me sobró masa para hacer un bundt cake) y precalentamos el horno a 180º C.
 
Derretimos el chocolate en el microondas.
 
Tamizamos la harina, la levadura y el bicarbonato sódico en un recipiente grande. Agregamos la sal y el azúcar, luego removemos y vamos añadiendo el aceite y la nata.
 
Agregamos también el chocolate fundido.
 
Ahora es el turno de incorporar los huevos batidos, el extracto de vainilla y 60 ml de agua caliente. Por último echamos también los frutos rojos y la mermelada.
 
Repartimos la masa entre los dos moldes y horneamos 25 minutos. Después dejamos enfriar sobre una rejilla y desmoldamos.

 
Ganache:
 
- 300 ml de chocolate negro.
- 300 ml de nata con más del 35% de materia grasa.
 
Troceamos el chocolate en un bol.
 
Ponemos a calentar la nata hasta que hierva y echamos sobre el chocolate. Removemos hasta que esté completamente disuelto. Dejamos enfriar y metemos en la nevera hasta el día siguiente.
  

Nata de frambuesa:
 
- 300 ml de nata con más del 35% de materia grasa.
- 1 sobre de gelatina de frambuesa.
- Azúcar glas al gusto.
 
Montamos la nata y vamos incorporando el sobre de gelatina y el azúcar glas. Batimos hasta que esté montada. Guardamos en la nevera.

 
Montaje:
 
Cortamos y nivelamos los dos bizcochos. Yo esta vez he utilizado tres capas porque he querido aumentar el relleno, con lo cual si le ponía cuatro bizcochos resultaba demasiado alta, para mi gusto claro...
 
Primero ponemos una capa de ganache (que previamente habremos sacado de la nevera una media hora antes mínimo). Que digo una capa, una buena capa, sin miramientos, ni remordimientos ni na. Encima, otra de mermelada de frutos rojos y, para rematar, la nata (para que resulte más fácil incorporar la nata, yo utilicé una manga pastelera con una boquilla redonda). Ponemos el otro bizcocho y repetimos la operación. Tapamos con el tercero y cubrimos con la nata de frambuesa.

Para adornarla, yo puse un poco de ganache de chocolate en una manga pastelera con una boquilla redonda y frutos rojos encima. Para rematar ralle un poquito de chocolate blanco y lo espolvoreé por encima. ¡Toma castaña!
 

¡Y a disfrutar de lo lindo!!! Y la operación bikini, si eso, ya lo dejamos para otro día...
 

Besazos a mogollón:


 
Eva.










martes, 27 de mayo de 2014

Layer cake de crema Irlandesa.



¿Qué clase de postre se hace para un día especial?

¿Qué preparas cuando el día de por sí ya apunta maneras?

Sol, buena comida, buena compañía, buena conversación y muy buen ambiente en general.


Lo tenía difícil, porque además los catadores iban a ser muy exigentes (porque ya tengo un nivel dicen...Lo que tienen ellos me lo callo porque les quiero...). Y a mí, la verdad es que por mucho que estén ya acostumbrados, me encanta sorprenderles.


Así que no me lo pensé mucho: chocolate tenía que llevar, porque en un día de 10 no podía faltar el ingrediente 10, porque nos encanta y porque nosotras lo valemos.


¿Y qué más? Pues como somos como somos, nos encanta comer y beber bien y estamos un poco alcoholizadas, la verdad... pues estaba claro cristalino...

¡Ale!, ¡vamos con ella!!

La receta es del libro de alma Obregón "Objetivo cupcake perfecto", un poco tuneada a mi gusto.


Para el bizcocho:

- 115 g de mantequilla.
- 120 g de azúcar blanco.
- 3 huevos.
- 150 g de harina.
- 50 g de cacao.
- 1 y 1/2 de cucharaditas de levadura.
- 60 ml de leche.
- 60 ml de crema irlandesa.

Nota: yo, omití los 60 ml de leche y le puse 120 ml de crema irlandesa (lo sé, no tengo remedio).

Precalentamos el horno a 180ºC y preparamos dos moldes de 15cm: los engrasamos y forramos la base con papel vegetal. Tamizamos la harina con el cacao y la levadura en un cuenco y reservamos.

Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que se integren y la mezcla se aclare. Añadimos los huevos, uno a uno, batiendo hasta que se incorporen. Echamos la mitad de la harina y batimos a velocidad baja, hasta que se mezcle bien. A continuación, vertemos la leche, con la crema irlandesa (en mi caso sólo crema irlandesa) y volvemos a batir. Agregamos la otra mitad de la harina y batimos a velocidad baja, hasta que el resultado sea homogéneo.

Repartimos la mezcla en los moldes y horneamos unos 35/40 minutos. Dejamos enfriar en el molde 10 minutos y después desmoldamos y pasamos a una rejilla, hasta que se enfríe por completo.


Para el ganache de chocolate y crema irlandesa:

- 200 ml de nata con más del 35% de materia grasa.
- 100 ml de crema irlandesa.
- 300 g de chocolate con más del 70% de cacao.

Ponemos a calentar la nata con la crema irlandesa hasta que hierva.

En un bol troceamos el chocolate y cuando la mezcla de nata y crema irlandesa esté caliente se la vertemos por encima. Removemos bien hasta que esté completamente deshecho. Reservamos en la nevera al menos 12 horas.


Montaje:

Cortamos y nivelamos los bizcochos y rellenamos con el ganache de chocolate. Adornamos como más nos guste.


¡El día fue perfecto!! Y el postre... ¡no sobraron ni las migas!!!


Besazos a mogollón.


Eva.

lunes, 12 de mayo de 2014

Layer cake de toffe.



Ya os he hablado muchas veces de mi pasión incondicional por esta mujer (sí, hablo de ella, de mi Peggy:  ¡again...!!), pero es que tengo que quererla a la fuerza, porque cada vez que hago algo suyo, es... simplemente impresionante.
 
Sí, tengo más gente que me supergusta mucho en esto del mundillo reposteril, pero que queréis que os diga, como decía Bustamante en esa canción: como tú, ninguna.

 
Esta vez quería cambiar un poco y dejar el chocolate un poco de lado, que llevo una racha ....
 
Así que, dulce de leche, dátiles, mascarpone... ¡Ñam! ¡Ñam! ¡Requeteñaaaammm!!!!!

 
Pues venga, no me enrollo más.
 
¡Al lio!:
Precalentamos el horno a 170ºC y engrasamos y forramos la base de dos moldes de 18cm.

Para el bizcocho:
 
- 70 ml de agua.
- 290 g de dátiles, deshuesados y picados gruesos.
- 1 y 1/2 cucharadita de extracto de vainilla.
- 130 g de mantequilla ablandada.
- 240 g de harina con levadura.
- 1 y 1/2 cucharaditas de bicarbonato sódico.
- 3 huevos.
- 145 g de nueces, picadas y tostadas.
 
Ponemos los dátiles picados en un cuenco mezclador y vertemos encima el agua hirviendo. Dejamos remojar durante 20 minutos.
 
Una vez remojados, los escurrimos y troceamos y le añadimos la vainilla.
 
Ponemos la mantequilla y el azúcar en un cuenco mezclador y batimos suavemente hasta que la preparación blanquee y esté esponjosa. Añadimos los huevos uno a uno y sin dejar de batir.
 
Tamizamos harina, bicarbonato y levadura y se la añadimos a la preparación anterior.

Cuando esté todo perfectamente mezclado con la ayuda de una espátula añadimos los dátiles troceados con la vainilla y las nueces picadas.
 
Horneamos unos 20/25 minutos.
 
Para el relleno:
 
- Dulce de leche.
- Parte del glaseado. 

 
Para el glaseado:
 
- 250 g de queso mascarpone.
- 200 ml de nata con más del 35% de materia grasa.
- Azúcar glas al gusto.
- 120 g de dulce de leche.

En un bol grande batimos el queso mascarpone con el dulce de leche hasta que estén ambos completamente integrados. Poco a poco vamos incorporando la nata y el azúcar glas. Batimos hasta que monte.
 
Metemos un par de horas en la nevera.

 
Para el almíbar de caramelo:

- Aroma de toffe ingles (yo lo compré aquí).
- 100 g de azúcar.
- 100 ml de agua.

Ponemos todo en un cazo y dejamos hervir unos minutos.
 
¡Montamos!
 
Cortamos y nivelamos los bizcochos de manera que nos queden cuatro iguales. Bañamos con el almíbar.

Rellenamos alternando  el dulce de leche y el glaseado de queso.

Cubrimos con la crema de queso. ¡Ale!, ¡ahí va eso!!

La técnica que he utilizado para la decoración es muy sencilla, simplemente necesitamos una cuchara y vamos haciendo pequeños surcos.


Decir que estaba buena, es faltar a uno de los mandamientos, decir como realmente estaba es faltar a uno de los siete pecados capitales... ;-)

 

Lo mejor, que juzguéis vosotros mismos y... ¡pequéis mucho con ella!!
 

Besazos a mogollón.

Eva 




domingo, 4 de mayo de 2014

Layer cake de chocolate y canela para mamá.



Cuando vi este chocolate en Villajoyosa, ¡no pude resistirme!. Fue amor a primera vista. Un flechazo directo al corazón.
 

El chico que lo estaba promocionando (por cierto, guapísimo) ya me lo dijo: está tremendo... (ejem, me ahorro el comentario...)

 

Total, que compré dos tabletas (maaaaaaaaaaaal, porque tenía que haber comprado al menos 4), con un sólo objetivo: tarta para el día de la madre. ¡Porque me encanta, porque mi madre se lo merece y yo también!!
 

Y aunque madre se es todos los días, no está mal que haya un día especial para nosotras, ¿no? Porque aguantamos y nos aguantan lo inaguantable, porque lo que vale una madre no lo vale cualquiera y porque la mía (supongo que como para todos la suya) es la mejor del mundo mundial.
 

¡Ale, al lio!.
 
Para el bizcocho:

- 200 ml de aceite de girasol.
- 200 g de azúcar.
- 200 g de harina.
- 2 cucharaditas de levadura.
- 2 cucharaditas de canela molida.
- 1 cucharadita de aroma de vainilla.

Precalentamos el horno a 180 ºC. Engrasamos y forramos la base de dos moldes de 15cm de diámetro.

En un bol tamizamos harina, canela y levadura. Reservamos.
 
Batimos aceite, azúcar y huevos hasta que estén bien integrados. Incorporamos la harina con la canela y la levadura y batimos a velocidad baja. Añadimos la vainilla y mezclamos hasta que la masa sea homogénea. Repartimos la masa en los dos moldes.

Horneamos 25/30 minutos o hasta que los bordes del bizcocho se separen ligeramente del molde y al introducir un palillo salga limpio. Dejamos enfriar y desmoldamos.

 
El almíbar:
 
- 100 ml de agua.
- 100 g de azúcar.
- 1 cucharadita de canela.
- 1 cucharadita de cacao en polvo.
 
Ponemos todos los ingredientes en un cazo y llevamos a ebullición. Cocemos un par de minutos, retiramos del fuego y reservamos.

 
El ganache de chocolate y canela:
 
- 400 ml de nata con más del 35% de materia grasa.
- 400 g de chocolate con canela (si no lo encontramos podemos usar chocolate normal y añadirle la canela a la nata).
 
Troceamos el chocolate en un bol y le añadimos la nata hirviendo. Removemos hasta que el chocolate esté totalmente disuelto y metemos en la nevera al menos 12 horas.

 
Montaje:
 
Cortamos y nivelamos los bizcochos de manera que nos queden cuatro iguales. Bañamos con el almíbar y rellenamos con el ganache de chocolate.
 
Para los bordes he usado la misma técnica que aquí y aquí. Decoramos como más nos guste y ¡nos la comemos!!!
 

¡Feliz día de la madre a todas las mamas del mundo! ¡Y, en especial,  a la mía!!
 

Besazos a mogollón:
 
Eva.



















lunes, 28 de abril de 2014

Layer cake de melocotón y nueces de macadamia.


¡Estoy contenta! ¡Sí señor!.


El buen tiempo ha llegado, ¡y parece que para quedarse!


Este año, la primavera si que está siendo primavera, con su calorcito por el día y refrescando por las noches, pero sin llegar a tener que coger el abrigo.


La verdad, ¡una maravilla!. No como el año pasado, que casi estábamos en junio y todavía hacía frio.


Ya sabéis que soy fan incondicional del verano (donde se pongan unos 30 graditos bien puestos...). ¡Pero una primavera en condiciones me alegra la vida!


Y como tenía tantas, tantas ganas de que se fuera el frio y para celebrar que ya está llegando lo bueno, he querido hacer una layer casi, casi, de verano. Eso sí, con melocotones en conserva, porque por lo menos aquí aun no han llegado los de verdad. Pero aun así, ¡ha salido de muerte!


¡Vamos con ella!:

Para el bizcocho:

- 1 lata grande de melocotones en almíbar.
- 1 huevo.
- 150 g de nueces de Macadamia picadas.
- 150 g de harina leudante.
- 110 g de azúcar.
- 90 g de coco rallado.
- 125 ml de leche.

Precalentamos el horno a 180 ºC y engrasamos dos moldes de 15 cm.

Escurrimos el almíbar de los melocotones y los trituramos. Los echamos en un cuenco grande y añadimos el huevo. Cuando esté bien integrado, le vamos añadiendo el resto de ingredientes hasta mezclarlos bien. Vertemos la masa repartida en los dos moldes y horneamos unos 40 minutos.

Dejamos enfriar 10 minutos, desmoldamos sobre una rejilla y luego les damos la vuelta para enfriarlos.

Para el mascarpone de melocotón:

- 250 g de mascarpone.
- 180 g de mermelada de melocotón.
- 200 ml de nata con más del 35% de materia grasa.
- Azúcar glas al gusto.

Mezclamos el queso mascarpone con la mermelada de melocotón y le vamos añadiendo la nata y el azúcar glas hasta que monte.

Para el ganache de chocolate y melocotón:

- 200 ml de nata con más del 35% de materia grasa.
- 1 cucharada de mermelada de melocotón.
- 200 g de chocolate con más del 70% de cacao.

Troceamos el chocolate y reservamos en un bol. Ponemos a calentar la nata con la mermelada de melocotón hasta que hierva. Retiramos del fuego y echamos sobre el chocolate troceado; mezclamos bien hasta que esté totalmente integrado.

Tapamos el bol con film transparente de manera que éste toque el ganache de chocolate y reservamos en la nevera al menos 12 horas.

¡Montamos!

Cortamos y nivelamos los bizcochos de manera que nos queden cuatro iguales.

Rellenamos con el mascarpone de melocotón. Con el mismo mascarpone, le damos la capa tapa migas y guardamos en la nevera unos 30 minutos.

¡Cubrimos con el ganache de chocolate y adornamos como más nos guste!.


El resultado... juzgarlo por vosotros mismos...


Besazos a mogollón:

Eva.













lunes, 21 de abril de 2014

Cheesecake de chocolate agujero negro.


¡Madre mía de mi vida y del amor hermoso!

Desde que vi este cheesecake de chocolate en el libro de Marian Keyes (alabada sea esta mujer) sabía que el día que lo hiciera iba a ser mi perdición. Es más, sabía que no debía hacerlo y, sobretodo, sabía que el día que lo hiciera no tenía que estar sola.


Pero soy débil. A estas alturas de mi vida, yo lo tengo asumido. Y a estas alturas de este mi blog, vosotros también lo tenéis claro.


Chocolate y queso es igual a Eva babeando en la cocina y relamiendo las palas de la batidora y el bol de mezclar los ingrediente. Vale, no pasa nada. Sólo tendré que salir a correr dos veces al día durante una semana y luego pasarme una temporadita en el hospital clínico para que me trasplanten el hígado y parte del bazo.


Pero merece la pena, está de muerte. ¿Qué digo de muerte? Está de vicio, de locura, de pecado, pero de pecado de los gordos, de esos que no hay cura ni Dios bendito que te lo perdone.

Aquí podéís ver como el centro del pastel queda hundido formando el "agujero negro".

Lo único que me salvó de comérmela entera es que no estaba sola y los demás invitados ayudaron bastante. ¡Gracias a todos! ¡Muchísimas gracias!!!


Bueno y no me enrollo más... Vamos con la receta, que para más inri es fácil fácil:

Untamos con mantequilla el lateral de un molde desmontable de 23 cm y cubrimos la base con papel de hornear.

Para la base:

- 100 g de chocolate negro.
- 50 g de mantequilla.
- 200 g de galletas digestive.

Para preparar la base, funde el chocolate y luego derrite la mantequilla en un cazo. Desmenuza las galletas.

A continuación, mézclalas con la mantequilla y el chocolate. Luego viértelo todo en el molde y presiona bien, de manera que toda la base quede cubierta y se forme un pequeño bordillo en todo el contorno. (Yo forré todas las paredes... pero lo mio es vicio)

Metemos el molde en la nevera hasta que tengamos listo el relleno.

Para el relleno:

- 200 g de chocolate negro.
- 200 g de queso mascarpone.
- 200 g de queso tipo philadelfia entero.
- 50 g de azúcar moreno.
- 1 cucharadita de esencia de vainilla.
- 1/4 de cucharadita de pimienta negra.
- 150 ml de nata con más del 35% de materia grasa.
- 2 huevos.

Precalentamos el horno a 170º C. Derretimos el chocolate y dejamos que se enfríe un poco.

Batimos los quesos junto con el azúcar, los huevos, la vainilla y la pimienta negra.

Vertemos la nata y seguimos batiendo. Por último, le añadimos el chocolate. Cuando todo esté bien mezclado y sin grumos, vertemos la mezcla sobre la base y horneamos unos 40 minutos. Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre la rejilla. Cuando esté completamente frio metemos en la nevera al menos 6 horas. Pasado este tiempo, desmoldamos y engullimos.

Mientras se cocía, el pastel habrá subido, pero ahora volverá a bajar poco a poco. Esto no es malo. Sencillamente se está convirtiendo en la versión pastel de queso de un agujero negro: la cosa más chocolatosa del mundo mundial.


Yo, monté un poco de nata y rellene ese agujero (por no dejarlo vacío más que nada), pero vosotros si no queréis podéis comerlo tal cual, ¡porque está de muerte!


Besazos a mogollón.

Eva.