domingo, 9 de noviembre de 2014

Muffins de calabaza y chips de chocolate.



¡El otoño ha llegado! Y parece que para quedarse.
 
Ya sé que no mola tanto como el verano (que al menos para mi, es la bomba de todas las estaciones) pero, también tiene sus cosas buenas:
 
- Puedes salir a correr prácticamente a cualquier hora sin morir ahogada por tú propio sudor o muerta de frio.

- Puedes presumir de ropa de invierno sin necesidad de súper abrigos, súper bufandas y súper guantes. (En el hipotético caso que te los quieras poner será porque son preciosos e irresistibles, y no porque tengamos un frio de muerte).

- El paisaje otoñal es todo un espectáculo.

- Hay castañas.

- Y, hay, ¡calabazas!.

- ¡Y un montón de cosas más!!.
 

 Como ya dije en el post anterior, aquí hay calabazas todo el año. Pero ahora es otoño, y ¡tocan recetas de calabaza!!
 
Estos muffins son muy sencillos de preparar, y ¡están deliciosos!. A mis niños ¡les encantaron!!. Prácticamente ¡han volado!!.
 

Pues nada, sin más dilación, os dejo la receta:
 
Para 12 muffins grandotes:
 
- 150 gr de harina.
- 120 gr de mantequilla a temperatura ambiente.
- 1 cucharadita de levadura.
- 1 cucharadita de bicarbonato.
- 2 huevos.
- 180 ml de leche con una cucharadita de limón.
- 240 ml  puré de calabaza.
- 2 cucharaditas de canela.
- 1 cucharadita de jengibre molido.
- Un buen puñado de chips de chocolate.
 
Precalentamos el horno a 180º y preparamos las cápsulas de muffins en la bandeja.
 
En un bol tamizamos harina, levadura, bicarbonato, canela y jengibre.
 
En otro bol batimos la mantequilla con el azúcar. A continuación incorporamos uno a uno los huevos. Cuando esté bien integrado vamos alternando los ingredientes secos con la leche. Echamos la calabaza y por último los chips de chocolate (yo antes de incorporarlos los mezclo con harina para que no se queden en el fondo de las cápsulas).
 
Llenamos las cápsulas hasta arriba y metemos en el horno unos 20 minutos.
 

¡Y voila!, ¡Ya tenemos desayuno, merienda o acompañamiento para el café!.
 

Como siempre, si los hacéis, ¡contármelo!.
 

Eva.






viernes, 31 de octubre de 2014

Tarta de calabaza, chocolate, mascarpone y caramelo salado ¡para halloween!!.




¡Guau!! ¡Pedazo título que me ha quedado!.
 

Pero es que no puede ser de otra forma. ¡Esta tarta es impresionante! ¡Las palabras se quedan cortas para decir todo lo que siento!!.
 

La verdad que hacer postres temáticos no es lo mio... ya lo sabéis. Pero en casa toooodo el mundo quería que hiciera algo para halloween.
 

¡Una tarta con forma de asesinato!! ¡Un cuchillo sangriento!! Y yo, la verdad, no lo veía...
 
Así que decidí ir a mi bola. Y de repente, pasó. Sweetapólita publicó una nueva receta, no era ni de halloween ni na, pero llevaba calabaza, y yo justamente tenía media en la nevera...
 

Así que no me lo pensé dos veces, y me puse con esta maravilla. Para engañar un poco a mi familia y no sentirme tan culpable por no hacer nada especial para halloween, la adorné estilo halloween, pero vamos que la tarta la podéis hacer cuando queráis, ¡de hecho creo que deberíais hacerla enseguida!!.


Así que ¡vamos con la receta!!.

Para el bizcocho de chocolate:

- 80 gr de harina.
- 150 gr de azúcar.
- 60 gr de cacao en polvo.
- 1 cucharadita de levadura.
- 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico.
- 1/2 cucharadita de sal.
- 120 ml de suero de leche. (Añadimos a la leche 1/2 cucharadita de vinagre y dejamos reposar 5 minutos).
- 80 ml de café caliente.
- 80 ml de aceite de girasol.
- 1 huevo.
 
Este bizcocho es sencillísimo.
 
Precalentamos el horno a 180ºC y engrasamos y preparamos un molde de 18 cm de diámetro.
 
Por un lado mezclamos todos los ingredientes secos y tamizamos. Por otro los húmedos. Mezclamos bien, vertemos en el molde, y al horno unos 25/30 minutos.
 
Para el bizcocho de calabaza:
 
- 200 gr de azúcar.
- 120 gr de azúcar moreno.
- 3 huevos.
- 180 ml de aceite vegetal.
- 1 cucharadita de vainilla.
- 300 ml de puré de calabaza.
- 260 gr de harina.
- 1 cucharada de levadura.
- 2 cucharadas de canela.
- 1 cucharadita de jengibre molido.
- 3/4 cucharadita de nuez moscada.
- 3/4 cucharadita de sal.

Precalentamos el horno a 180ºC y preparamos un molde de 18 cm de diámetro.

Batimos los dos azúcares con los huevos hasta que esté todo bien mezclado. Le añadimos el aceite y la vainilla y volvemos a batir.

Echamos el puré de calabaza seguido de todos los ingredientes secos tamizado. Mezclamos bien y metemos en el horno unos 45 minutos.

Para el caramelo salado:

- 100 ml de crema de leche.
- 200 gr de azúcar.
- 60 ml de agua.
- 1 cucharadita de zumo de limón.
- 1 cucharadita de extracto de vainilla.
- 1 cucharadita de mantequilla sin sal.
- Una pizca generosa de sal.

Ponemos a calentar a fuego medio el agua y el azúcar, cuando empiece a disolverse en azúcar subimos el fuego. Cuando empiece a oscurecer retiramos y le añadimos con mucho cuidado la crema de leche y la mantequilla sin remover. 
 
Poner de nuevo al fuego hasta que llegue a 120ºC. Retirar, mezclar con la sal y la vainilla y dejar enfriar. Reservar en la nevera.
 
Para el relleno de mascarpone:
 
- 250 gr de queso mascarpone frio.
- 200 ml de nata con más del 35% de materia grasa fría.
- Azúcar glas al gusto.

Batimos el queso con el azúcar y añadimos la nata hasta que monte.

Para la cobertura:

- 200 ml de nata con más del 35% de materia grasa.
- 200 gr de chocolate para postres con más del 35% de cacao.

Troceamos el chocolate en un bol resistente al calor. Calentamos la nata hasta que hierva y la vertemos por encima del chocolate. Removemos bien. Reservamos en la nevera al menos 12 horas antes de utilizarlo.

Y además, para rizar el rizo:

- Chips de chocolate.

¡A montarla!!:

Cortamos y nivelamos los bizcochos de manera que nos queden más o menos los tres iguales.

Primero ponemos una capa de caramelo, seguido de la crema mascarpone y los chips de chocolate. Así hasta la última capa de bizcocho.

Reservamos un poco de crema mascarpone para teñirla de naranja y adornar la tarta.

Cubrimos toda la tarta con el ganache de chocolate.

Teñimos el mascarpone que hemos reservado de naranja y lo mentemos en una manga pastelera con una boquilla rizada pequeña.




¡Y ya está! Siiii, ya se que parece complicada y que hay que hacer muchas cosas, pero en serio, ¡cómo merece la pena!!. ¡Está de muerte!!.
 

Sí la hacéis, por favor; ¡contármelo!!.
 
Besos.
 
Eva.




domingo, 26 de octubre de 2014

Mini bundt cakes de calabaza.



¡Empezamos la temporada de calabaza! O eso dicen, porque yo no sé en vuestras ciudades, pero aquí en Valencia, tenemos calabaza todo el año... pero si, es verdad que su época es el otoño.
 

Y como estamos en otoño, ¡o eso dicen también!, ¡porque aquí no bajamos de los 27 grados!...

Y vas a las tiendas y toooooooooooooodo es ropa de invierno, ¡de invierno! ¡en octubre! ¡en Valencia! ¡venga ya!.
 

La cuestión es, que sea como sea es época de calabazas, y toca hacer recetas de calabaza, así que aquí tenéis:


A mí me salieron un porrón de mini bundt cakes, pero siempre podéis hacer uno grandote.

- 300 gr de azúcar.
- 100 ml de aceite.
- 3 huevos.
- 200 gr de harina.
- 1 cucharadita de bicarbonato.
- Una pizca de sal.
- 1 cucharadita de canela.
- 1/2 cucharadita de nuez moscada.
- 1 cucharadita de jengibre.
- 1/2 cucharadita de clavo.
- 1 cucharadita de vainilla.
- 200 gr de puré de calabaza.
- 30 gr de nueces picadas.
- 120 gr de queso fresco.
 
Precalentamos el horno a 170 ºC y preparamos los moldes que vayamos a utilizar.
 
Lo primero que vamos a hacer es juntar todos los ingredientes secos y tamizarlos.
 
Seguidamente batimos el queso fresco, un huevo y 100 gr de el azúcar. Reservamos.

En otro bol batimos el aceite con el azúcar hasta que esté bien mezclado. Poco a poco y de uno en uno vamos añadiendo los huevos. Cuando lo tengamos todo bien integrado, añadimos el aceite y la calabaza. Por último vamos alternando los ingredientes secos con el queso. Mezclamos bien.
 
Repartimos la masa en los moldes ¡y listo!.
 
Dependiendo de el molde que vayáis a utilizar tardará más o menos en hacerse. Yo, los mini bundt cakes los tuve unos 15 minutos.  Si utilizáis un molde de los grandes tardará por lo menos 35/40 minutos.
 
Cuando repartáis la masa tener en cuenta que no hemos utilizado levadura, con lo cual la masa no sube.
 

¡Espero que lo disfrutéis!.
 

Eva.









lunes, 13 de octubre de 2014

Tiramisú layer cake.



El tiramisú nunca ha sido mi postre preferido. No.  ¡Pero decidí darle otra oportunidad y remasterizarlo!.
 
¡Y menos mal!!!
 

La idea vino de hacer algo que tuviera licor, bueno, alcohol... para que nos vamos a engañar.
 

Teníamos cena con unos amigos y ¡sin niños!, y claro, mis amigos que son igual o peor que yo, lo primero que dijeron fue:
 
-Haz lo que quieras pero ¡que lleve licor!! (los pobres, todavía sueñan con la cheesecake de bailleys que les preparé este verano).
 

Y yo, que soy muy amiga de mis amigos y me falta el canto de un duro (o de un euro) para introducir el alcohol en mi dieta mediterránea... pues ¡dicho y hecho!.
 
Pero no quería un tiramisú normal y corriente de esos cuadrados, no. Yo tenía que hacerlo en forma de layer cake, ¡y aquí lo tenéis!!.


Para el bizcocho:
 
Para el bizcocho he utilizado una receta de un bizcocho de vainilla, os sirve cualquiera, si tenéis alguno preferido no dudéis en utilizarlo. Os pongo la mía:
 
Precalentamos el horno a 180ºC.
 
Para dos moldes de 15 cm.
 
- 2 huevos.
- 200 gr de azúcar.
- 200 gr de harina.
- 1 y 1/2 cucharaditas de levadura.
- 1 cucharadita de vainilla.
- 80 ml de licor de café. (Si no queréis ponerle licor, sólo tenéis que sustituir el licor de café por café).
- 80 ml de leche.
- 150 gr de mantequilla a temperatura ambiente.
 
Batimos el azúcar con la mantequilla hasta que esté bien incorporada. sin dejar de batir añadimos los huevos uno a uno seguido de la vainilla. Incorporamos la harina en dos veces alternándola con la leche y el licor de café.

Repartimos en los moldes y horneamos unos 20 minutos o hasta que al pinchar un cuchillo este salga limpio.
 
Para el Almíbar:
 
- 150 gr de licor de café (o café).
- 2 cucharadas de azúcar.

Ponemos a calentar el licor de café con el azúcar hasta que hierva. Retiramos del fuego y reservamos.

Para el ganache de chocolate:

- 100 ml de licor de café.
- 200 g de chocolate. (Yo usé el lindt de sabor café)

Troceamos en un bol el chocolate. En un cazo calentamos la nata. Cuando hierva vertemos sobre el chocolate y removemos bien.

Guardamos en la nevera hasta el día siguiente.

Para la crema de mascarpone:

- 250 gr de queso mascarpone.
- 200 ml de nata con más del 35% de materia grasa.
- 3 o 4 cucharadas de azúcar glas.

Batimos el queso con el azúcar. Cuando esté todo bien integrado le vamos añadiendo la nata y batimos hasta que monte.
 
Montaje de la tarta:
 
Nada mas sacar los bizcochos del horno esperamos unos 5 minutos y desmoldamos. Cuando aun estén calientes hacemos unos agujeros con la punta del cuchillo y bañamos generosamente con el almíbar.
 
Cuando estén bien fríos reservamos en la nevera hasta que vayamos a utilizarlos.
 
Cortamos y nivelamos los bizcochos. Empezamos untando una buena capa de ganache de chocolate, Después crema de mascarpone y así hasta la última capa de bizcocho, a la cual no le pondremos ganache.
 
Cubrimos toda la tarta con la crema mascarpone y reservamos en la nevera al menos 30 minutos.
 
Calentamos un poco (lo justo para que nos quede líquido) el ganache de chocolate. Sacamos la tarta de la nevera y lo vertemos con sumo cuidado por encima. Guardamos en la nevera inmediatamente.

Para rematar, espolvoreamos cacao por encima y adornamos con un bizcochito.
 

¡Y ya está!!. ¡Está tremenda!!. Incluso hubo gente que repitió ¡tres veces!!.
 

Besazos.


Eva.










sábado, 27 de septiembre de 2014

Layer cake de chocolate, trufa y dulce de leche.



¡Ale!! ¡Ahí va eso!!
 

¡Sólo de leer el título me dan ganas de volver a hacerla!! Esta tarta, ¡está de muerte!!

A veces las cosas más precipitadas son las que mejor salen. Porque, ¿qué hacer si tu madre te llama un sábado por la tarde para que vayas a comerte la paella del domingo?
 

Vosotros no sé, pero yo, ponerme a rebuscar en los armarios de mi cocina para hacer una tarta (sí, ya sé que no era necesario, pero ya sabéis que cualquier escusa me vale para comer chocolate).
 

Y claro, en mi cocina, si hay algo que siempre hay, ¡es chocolate!! Si a eso le sumamos un paquete de nata y un bote abierto de dulce de leche, nos da una combinación insuperable.
 

El bizcocho, es extra-jugoso y al untarle el dulce de leche le aporta más jugosidad si cabe. La trufa, pone el broche de oro para esta layer cake, que fue la reina del domingo (junto a la estupenda paella de mi madre, claro).
 

¡Vamos con la receta!:

Para el bizcocho (del libro "Objetivo: tarta perfecta" de Alma Obregón):

Para dos moldes de 18 cm.

- 80 ml de aceite de oliva suave.
- 250 g de azúcar.
- 150 g de harina.
- 50 g de cacao.
- 2 cucharaditas de levadura.
- 2 huevos.
- 150 ml de leche.
- 1 cucharadita de extracto de vainilla.
- 150 ml de agua hirviendo.
 
Precalentamos el horno a 180ºC y engrasamos los moldes.
En un bol, tamizamos harina, cacao y levadura. Reservamos.
 
Batimos aceite, azúcar y huevos hasta que estén integrados. Incorporamos la harina y el cacao. Cuando la mezcla sea homogénea, añadimos la leche y la vainilla; agregamos el agua hirviendo y batimos de nuevo. La masa queda muy líquida.
 
Repartimos la masa en los moldes y horneamos 20/25 minutos o hasta que los bordes del bizcocho se separen del molde. Esperamos a que se enfríen antes de desmoldar sobre una rejilla, porque cuando están calientes son muy frágiles.
 
Para la trufa:
 
- 500 ml de nata fría con más del 35 % de materia grasa.
- Cacao en polvo al gusto.
- Azúcar glas al gusto.

En un bol vertemos la nata y empezamos a montarla, poco a poco y sin dejar de batir, vamos añadiendo el cacao y el azúcar hasta que esté a nuestro gusto (en mi caso, poco azúcar y mucho cacao).

 - Necesitaremos además un bote de dulce de leche.

Montaje de la tarta:

Igualamos los bizcochos y montamos la tarta:

Capa de bizcocho, dulce de leche y trufa y así hasta la última capa de bizcocho. Cubrimos con la trufa que nos ha sobrado y adornamos con fideos de chocolate y dulce de leche.


¡Está de muerte súbita, os lo juro!!

 

Besazos.


Eva.







domingo, 21 de septiembre de 2014

Tarta de queso japonesa.



¡Todo el mundo ha hecho esta receta! (Al menos en el mundillo de la blogosfera...)


Yo me había resistido. Creía que podría darle esquinazo a la tentación. Pero no. Ya lo sabéis, soy débil, muy débil, y cuando se trata de dulce, ¡mega-débil!!
 

La verdad es que es un poco engorrosa de hacer, más que nada por el baño maría y que hay que montar las claras a parte, con  lo cual ensuciamos unos cuantos cacharros.
Pero, de verdad, ¡cómo merece la pena!! ¡Está buenísima!!.
 

Eso sí, yo os recomiendo hacerla, dejarla enfriar y comerla, ya que al contrario de otras tartas de queso, ésta pierde muchísimo al enfriarse en la nevera. Pero esto es mi opinión oye, que igual a vosotros os gusta más fresquita y consistente. Eso ya, lo dejo a vuestra elección.
 

¡Ale! ¡Vayamos con la receta!!!:
 
- 60 g de harina.
- 250 g de queso fresco para untar.
- 50 g de mantequilla.
- 100 ml de leche.
- 60 g de maicena.
- 1 cucharada de zumo de limón.
- Una pizca de sal.
- 140 g de azúcar blanco.
- Un sobre blanco gasificante.
 
Precalentamos el horno a 160 ºC e introducimos la bandeja con el recipiente lleno de agua donde vayamos a poner el molde con la tarta.
 
Separamos las claras de las yemas.
 
En un bol batimos el queso, la mantequilla y la leche hasta que estén todos los ingredientes bien integrados.
 
Tamizamos la harina y la maicena e incorporamos a la mezcla anterior junto con las yemas, el zumo y la sal. Mezclamos bien.
 
Montamos las claras a punto de nieve con el gasificante y vamos añadiendo poco a poco el azúcar.
 
Añadimos las claras a la mezcla de queso con una cuchara y movimientos envolventes.
 
Metemos en el horno al baño maría unos 55 minutos.
 
Pasado este tiempo apagamos el horno y dejamos que se enfríe dentro. Sacamos del horno, desmoldamos y comemos con desenfreno. ¡Ñam!!
 

Besazos.
 

Eva.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Oreo layer cake.



¡He vuelto!! Se acabaron las vacaciones y volvemos a empezar... ¡con energías renovadas y más positiva que nunca!!.
 
¡Así que allá vamos!.


La combinación de una layer cake de oreos, una fiesta Hawaiana y la celebración de un cumpleaños, nunca, nunca, nunca puede dar mal resultado.
 
¡Otra vez ha llegado mi cumpleaños! (señor que rápido pasa el tiempo). Y este año una de las celebraciones, ha sido estilo hawaiano. Aprovechando que mi amiga Vicen cumple años unos días antes que yo, que se acaba el verano y que mi amigo Paco se volvía a trabajara a Alemania... hicimos  un 4x3 o un 3x4 ¡o lo que sea! y aprovechamos (ya sabéis que cualquier escusa nos vale) para montar una fiestecilla.
 

La tarta, como no, la aporté yo.
 
Quería algo que gustara a pequeños y mayores, y las galletas oreo, volvieron a triunfar.  como ya lo hicieron en el cheesecake de oreos y en la oreo gigante. ¿Qué tendrán estas galletas que nunca fallan?.
 

La receta es del libro "objetivo tarta perfecta" de Alma Obregon. Un poco adaptada...
 
¡Ale!, Pues ¡al lio!.
 
Para el bizcocho:
 
- 200 ml de aceite.
- 200 gr de azúcar.
- 200 gr de harina.
- 2 cucharadas de levadura.
- 4 huevos.
- 1 cucharadita de pasta de vainilla.
- 1 paquete de galletas oreo (154gr).
- Almíbar preparado con una cucharadita de vainilla, 100 ml de agua y 100 gr de azúcar.
 
Precalentamos el horno a 180ºC. Engrasamos y enharinamos los moldes. (Yo utilicé dos de 18cm).
 
En un bol, tamizamos harina y levadura. Reservamos.
 
Batimos aceite, azúcar y huevos hasta que están bien integrados. Incorporamos las galletas Oreo, machacadas. Repartimos la masa equitativamente entre los moldes.
 
Horneamos 30/35 minutos o hasta que los bordes del bizcocho se separen ligeramente del molde y al introducir un palillo salga limpio. Mientras se hornean preparamos el almíbar (ponemos todo en un cazo hasta que hierva y el azúcar se haya deshecho).
 
Cuando saquemos los bizcochos del horno, dejamos templar 5 minutos. Con la punta de un cuchillo pinchamos la superficie y bañamos generosamente con el almíbar.
 
Para la crema de mascarpone y oreo:
 
- 250 gr de queso mascarpone.
- 200 ml de nata con más del 35% de materia grasa.
- Azúcar glas al gusto.
- 15 galletas oreo bien trituradas.
 
La preparación es muy sencilla. Mezclamos queso con azúcar y batimos bien. Sin dejar de batir vamos echando la nata. Seguimos batiendo hasta que monte. Añadimos las oreo trituradas y mezclamos con una cuchara de hierro. Reservamos en la nevera.
 
Montamos la tarta:
 
Cortamos y nivelamos cada uno de los bizcochos en dos. De manera que tengamos cuatro iguales. Rellenamos y cubrimos con la capa de crema de mascarpone con oreos. Para decorar usaremos una manga con boquilla pequeña de estrella y mini oreos. ( Yo, antes de mezclar la crema mascarpone con las oreo reservé una poquita para decorar).
 
¡Y ya está! ¡Otro año más!!
 

Espero que la disfrutéis muchísimo.

 
Besazos a mogollón.

Eva.