¡Me voy de vacaciones!!!!! ¡Ole! ¡Ole! y ¡
Oooooooooooooooole!!!! (aplausos, ovaciones y pañuelos blancos)
Ha llegado, el fin de julio está aquí y empieza el mes de agosto. Esperado y ansiado por media España y parte del
extranjero, ¡sí señor!! ¡Nos vamos de vacaciones!!. Algunos todo
el mes, algunos unos días, algunos con maletas (la mía de piel y
el biquini de rayas, que pa eso soy Eva Mª; ¡ que no se diga!!) y
otros sin moverse de casa, pero ¡tooooodos de vacaciones!!
Para despedirme hasta el mes de Septiembre, quería una receta,
fácil, sencilla y con su punto de verano. Y no digáis, que la lima,
no tiene su punto, ¿eh?: los mojitos... (no digo más ^-^). Y yo no
sé vosotros, pero yo, es oír mojitos y asociarlo al verano. Verano,
limas, mojitos.... Bueno, ya, ya. Que me voy del tema, que esto son
tartaletas, no mojitos...
La receta es del libro de Marian Keyes: Salvada por los pasteles. Creo que ya es la tercera o cuarta receta que hago de ella, pero es que ¡me encanta!!.
¡Así que vamos con ella!:
Para 6 minitartaletas.
Masa quebrada básica:
- 170 gr. de harina.
- Una pizca de sal.
- 100 gr. de mantequilla fría y en dados.
Para el relleno:
- 2 yemas de huevo.
- 200 ml. de leche condensada.
- El zumo de 3 limas.
¡Al lio!:
Engrasamos bien los moldes de las tartaletas y empezamos con la
masa:
Tamizamos la harina y la sal. Añadimos la mantequilla fría en
dados. Con los dedos empezamos a pellizcar la mantequilla y mezclamos
con la harina. A medida que se mezclen, vamos dejando caer los
ingredientes desde lo alto. Aunque tardará un buen rato, la masa
empezará a parecer migas de pan.
Cuando la harina se haya mezclado bien con la mantequilla,
añadimos una cucharada de agua fría y removemos con un cuchillo de
metal para que se mantenga fría.
La masa empezará a tener consistencia; pooor fin empezará a
parecer una masa. Formamos una bola y la cubrimos con film. La
metemos en la nevera, por lo menos una hora.
Pasado este tiempo, sacamos de la nevera y dividimos la masa
en seis partes iguales. Enharinamos la superficie donde vayamos a
trabajar y con el rodillo bien enharinado estiramos la masa. Cubrimos
las tartaletas y cortamos la masa sobrante. Ponemos sobre ellas un trocito de papel de hornear y encima unos
garbanzos ( o cualquier otra legumbre para que haga peso y no suba la masa) y metemos en el horno 15 minutos.
Para el relleno:
Batimos las yemas hasta que estén blanquecinas. Añadimos la
leche condensada y el zumo de las 6 limas; removemos bien. Repartimos
la mezcla entre los cuatro moldes con las bases ya semihorneadas y
llevamos al horno otros 15 minutos,
Dejamos enfriar sobre la rejilla y metemos en la nevera al menos 6
horas. Decoramos al gusto.
Este postre es ideal para dejarlo hecho el día de antes y luego
poder disfrutarlo bien fresquito. ¡Están buenísimas!!! Eso, sí,
son ácidas de morirse, así que si no os gusta el limón o la
lima... no os las recomiendo. Eso sí, siempre podéis combinarla con
el zumo de frutas que más os guste.
Y con esto y unas tartaletas (que no un bizcocho) me despido hasta septiembre. ¡Espero que sigáis todos ahí!! y que paséis un ¡muy, muy, buen veranito!!! Yo, prometo contaros el mio. ¡A la vuelta!!
Besazos a mogollón:
Eva.





